Molsa es una cooperativa de tiendas, surgida de la necesidad de la unión. Compartimos una marca, unos valores y muchas cosas prácticas del día a día pero a la vez, cada tienda es única, porque las personas que la vivimos y la trabajamos somos gente muy diversa.

 

¿ Cómo surgió la idea de crear Molsa?

En los últimos años hemos visto como el sector bio se ha inundado de nuevos jugadores (las grandes cadenas y corporaciones), motivados por ganancias financieras. Un grupo de tenderos y tenderas consideramos que la mejor manera de hacer frente a esta realidad era uniéndonos. Tal y como dice el lema, la «unión hace la fuerza». ¡En nuestro caso no podría ser más verdad!

Al 2014, la idea de crear algo juntos, se puso sobre la mesa, ¿pero como hacerlo? Tardamos más de dos años en formular el concepto Molsa. Fue un proceso abierto a todos e integrador. Todo el mundo pudo dar su opinión. En las reuniones iniciales los más de 50 miembros de Bioconsum, central de compras del sector bio, fueron invitados a participar, y de estos encuentros salió Molsa.

El proceso de unirse al proyecto es por definición abierto, siempre y cuando se cumplan los acuerdos y condiciones que nos hemos establecido y, poco a poco, más tiendas se van sumando. ¿Cuántas seremos dentro de 5 años? ¡Esperamos que muchas! Aunque nuestro objetivo no es crecer por crecer. El proyecto fortalece con más presencia en el territorio y entre todos y todas vamos puliendo y construyendo un proyecto común que para nosotros es muy interesante e importante, es un proceso constante y esperamos que infinito en el tiempo.

 

¿Cómo funcionamos? 

Nos reunimos a menudo para tomar decisiones sobre la cooperativa, en estas reuniones valoramos todas las cuestiones desde dos vertientes: a) el bien común del grupo, b) cómo afectan a las diferentes tiendas particularmente. Todas las decisiones importantes son discutidas y acordadas entre todos los miembros de la cooperativa. A día de hoy, la cooperativa está formada por 17 tiendas. Las reuniones mensuales de grupo las hacemos cada mes a una tienda diferente. Una vez al mes viajamos; los de Solsona en Barcelona, los de Barcelona en la Bisbal, y así vamos rotando.

 

¡MOLSA es un proyecto de valores!

Somos una cooperativa, somos un proyecto de valores. Al fin y al cabo, somos tenderas y tenderos que llevamos muchos años viviendo los valores bio. Somos personas. Individualmente somos consumidores activistas y queremos un mundo mejor y eso se nota a nivel colectivo. El proyecto Molsa que estamos construyendo no deja de ser una representación de quienes somos nosotros.

Los valores que impregnan Molsa son comunes y muy reales para todos los que formamos parte de la cooperativa. Los vivimos en nuestro día a día, ¡son parte de nuestro ADN!

Los cooperativistas de Molsa creemos en la justicia social y la igualdad, el cuidado del planeta. Creemos en la proximidad, la importancia de apoyar a los productores locales y en el poder de los barrios. Creemos en la cooperación y la economía solidaria, donde el bien común es el eje principal. Creemos en un consumo consciente de que tiene en cuenta el impacto social y medioambiental de lo que compramos. Estimamos la naturaleza y queremos cuidarla. Creemos que la salud es un tesoro universal que todos deberíamos tener y con el que no se juega. Creemos totalmente que la información debe ser veraz, a Molsa somos honestos. Practicamos una comunicación transparente y basada en la verdad y en ofrecer productos ecológicos y libre de tóxicos que sean REALMENTE buenos para tu salud.

Queremos impulsar el comercio de proximidad, es decir, queremos ser las tiendas del barrio o del pueblo, queremos hacer accesible la comida ecológica en todo el mundo.

Así somos nosotros: ¡Somos Gente Molsa!

 

Membres de la cooperativa Molsa.