Consumo Consciente: ¿qué es?

El consumo consciente es un movimiento social que se basa en tener una mayor conciencia sobre el impacto de las decisiones de compra sobre el medio ambiente y la vida de las personas.

Nuestras decisiones de compra pueden afectar a las personas que viven en el presente y en el futuro y también los animales, las plantas y los sistemas ecológicos. Los consumidores conscientes intentan entender el impacto de sus decisiones de compra y escogen aquellas que son más beneficiosas para el planeta y las personas.

Nuestras decisiones de consumo consciente reflejan nuestros valores básicos: la creencia en la justicia social y la responsabilidad ecológica.

 

¿Cuáles son los pilares del Consumo Consciente?

 

  1. Consumir menos

¡Apuesta por la durabilidad y no te dejes enredar por las campañas publicitarias de moda! En vez de comprar tres pantalones de poca calidad hechos de manera injusta, ¿por qué no compras sólo unos pantalones eco hechos éticamente que duren dos décadas? Si consumimos menos, se gastará menos energía en la producción de lo que consumimos y también generaremos menos residuos.

La mayoría de corporaciones tienen como parámetro básico vender cuantos más productos mejor de manera constante en el tiempo. Esto hace que intenten hacernos desear cosas que no necesitamos con la idea de que son nuevas, bonitas y atractivas. Poder observar estas manipulaciones de manera crítica, con una mente despierta, es vital. La mente crítica del «consumidor consciente» evita dejarse llevar por impulsos efímeros generados por campañas de marketing. Esto repercute en un consumo mucho más responsable y basado en decisiones propias y libres.

 

  1. Consumir sin comprar

Reutiliza, intercambia, deja y pide prestado. ¡El arte de reutilizar es divertido y gratificante! Puedes convertir una puerta vieja en una mesa, una sábana vieja en paños, palets en desuso en muebles … También puedes intercambiar objetos, dejarlos y tomarlos prestados utilizando aplicaciones móviles como Kune, Lendi o Som Mobilitat. ¡Y no te olvides de utilizar servicios de préstamo públicos, como la biblioteca o el servicio de bicicletas!

Bicing, servei de lloguer de bicicletes públiques de Barcelona.

 

  1. Comprar con criterio

Es importante estar informado y entender la repercusión de nuestras acciones de compra. En el mundo de la alimentación, los alimentos ecológicos, veganos, de comercio justo y de proximidad son los que tienen un impacto más positivo. Y si, además, están hechos por una cooperativa o empresa social, ¡aún mejor! Evita comprar a grandes multinacionales y elige comercios de barrio. Compra cuando realmente lo necesitas y en su justa cantidad. De esta manera ayudarás a reducir el desperdicio de alimentos.

 

Productes de comerç just de les marques Alternativa3 i Ideas, disponibles a les botigues Molsa.

 

El acto de compra como acto político

¿Sabías que con cada euro que gastas estás votando? Cuando compras una marca determinada le estás dando apoyo; estás diciendo que sí a su existencia y en la continuación de su actividad. Así pues, piensa antes de comprar. Investiga las marcas que compras y pregúntate: ¿me gusta lo que hacen y cómo lo hacen?, ¿son empresas responsables? Por suerte, ¡hoy en día tenemos muchas opciones y es fácil encontrar empresas que lo hagan bien!