Si eres cliente de Molsa, en nuestras tiendas seguro que has visto los productos de Herbes de la Conca. Son productos de alta calidad, ecológicos y de proximidad y, además, se trata de una empresa familiar. ¡¿Qué más se puede pedir?!

Herbes de la Conca se dedica al cultivo de hierbas aromáticas y la posterior elaboración de productos alimenticios mediante el uso específico de sus plantas.

Hemos tenido la oportunidad de hablar con Armand Folch, director general de Herbes de la Conca. Armand nos cuenta más sobre su proyecto y sobre cuál es su experiencia trabajando con familia.

 

¿Cuándo se creó Herbes de la Conca? 

Herbes de la Conca surgió en 2014 como resultado del proyecto final de carrera que hice con unos compañeros de Ciencias Ambientales de la UAB, aprovechando los conocimientos y los campos de plantas aromáticas de mi padre. Decidimos buscar formas de re-valorizar las plantas aromáticas tan buenas que hasta entonces sólo se vendían a granel.

 

¿Quiénes son los miembros fundadores? 

Artur Folch, Rubén Roc y yo mismo, Armand Folch. Artur es mi padre. Ruben es compañero de carrera y amigo de infancia.

 

¿Qué familiares forman parte de la empresa? ¿Sólo padre e hijo? ¿Alguna otra persona?

Aparte de mi padre y yo, actualmente tenemos involucrados en el proyecto mi pareja en temas de comunicación y marketing y mi suegro en temas de diseño gráfico. La pareja del Rubèn también nos ayuda en temas de comunicación.

 

¿Cuáles son vuestros rols dentro de la empresa?

Mi padre se encarga de la producción. Ruben de los estudios ACV, huella CO2, etc. Yo me encargo de la dirección comercial.

 

¿Os gusta trabajar juntos?

Sí, la verdad es que nos ayuda compartir una misma filosofía a la hora de decidir el rumbo del proyecto.

 

¿Dónde estáis ubicados exactamente? ¿Cuántas hectáreas de campos tenéis? ¿Qué cultivais? 

Empezamos cultivando en Montblanc, La Guardia dels Prats y elaborando en la Espluga de Francolí. Ahora tenemos campos en Valls y estamos planificando otros a Santes Creus. Al principio teníamos media hectárea y ahora hemos cuadruplicado superficie con un total de 35 especies diferentes.

 

¿Cuántos empleados tenéis? 

En Herbes de la Conca trabajan unas 9 personas, con un fuerte incremento durante la cosecha del verano.

 

Las hierbas las cultiváis y envasáis vosotros. ¿El resto de productos elaborados como las sales, los chocolates, las infusiones y los patés también las elaboráis directamente vosotros o utilitzáis colaboradores?

Todo lo que podemos lo cultivamos y elaboramos nosotros directamente, por el resto llegamos a acuerdos de larga duración con otros productores locales.

 

Las sales de manantial son una novedad. ¿Qué diferencia hay entre la sal marina y la de manantial?

Hace unos 6 meses que unos clientes Alemanes nos alertaron que nuestras sales de hierbas del Delta aún pasaban los controles, pero que a unos proveedores Italianos ya los había tenido que volver 3 palets de sal porque habían salido microplàstics en el análisis. Rápidamente decidimos que no podíamos esperar a que nos pasara a nosotros también y buscamos una alternativa. En este caso encontramos una sal fósil del interior de Alicante, que sale en forma de manatial de agua salada, y que sin dañar la montaña podíamos conseguir una sal formada hace 250 millones de años, cuando los microplàstics no existían. Sólo hubo que buscar un sustituto a la bolsa de plástico donde envasarlo lo y pudimos sacar la primera sal del mercado certificada libre de microplàstics en un envase 100% compostable.

 

 

Nota foto superior: A la foto de la capçalera podem veure a l’Armand Folch (esquerra) i l’Artur Folch (dreta).