El verano es el momento perfecto para pasarse a las chancletas, pero ¿sabes que también es el momento adecuado para adaptar tu dieta? Estar al aire libre con mayor frecuencia y sudar lleva el riesgo de deshidratarnos y tener deficiencias de vitaminas y minerales. La solución sencilla (¡y deliciosa!) es incorporar los básicos del verano que te explicamos a continuación 😋

 

1. Refrescos veraniegos

Las temperaturas aprietan y nos dejan sudados y fatigados. Estar hidratado es el factor más importante para resistir el calor y mantener una buena salud en verano. El cuerpo tiende a perder agua a un ritmo más rápido debido al sudor excesivo y nos deja bien cansados. Mientras que el agua es la bebida más importante para calmar la sed e hidratarnos, puedes probar otras bebidas veraniegas divertidas. ¿Has intentado hacer mocktails? Nuestra receta de Mojito saludable sin alcohol ni azúcar ¡te encantará!

 

¡Tiempo de mocktails! Mojito saludable sin alcohol ni azúcares refinados

2. Un mundo de ensaladas

Las ensaladas son recomendables durante todas las estaciones del año pero nos apetecen aún más a gusto cuando hace calor, ¿verdad? Las ensaladas son rápidas y nos aportan hidratación. Puedes hacer ensaladas más simples o más completas, dependiendo de lo que te apetezca. Puedes utilizar algunos de los siguientes alimentos en tu ensalada e ir variando:

  • Verduras: lechugas, escarola, endibias, espinacas, pimientos, cebolla, pepinos, tomates, calabacín, rábanos…
  • Fruta: ensalada de sandía, ensalada con melocotón, fresas, arándanos… ¡posibilidades hay mil!
  • Frutos secos y semillas: siempre es una buena opción añadir un puñado de nueces, semillas de sésamo o pipas de girasol en tu ensalada.
  • Legumbres: el tradicional empedrado es un ejemplo de ensalada de legumbres. Las ensaladas de lentejas también son muy buenas.
  • Cereales: ensalada de pasta, de patata, con cuscús… las opciones son muchas y variadas.
  • Ingredientes proteínicos: dados de queso (tradicional o una versión vegana), de tofu o tempeh.
  • ¡Y no te dejes la salsa! Puede ser una vinagreta simple o una salsa cremosa a base de aguacate o mostaza, por ejemplo.

Te dejamos unas cuantas recetas para que te inspires:

 

Vinagreta de fresa. Aprende a hacer la mejor vinagreta de verano

3. Sopas frías

Las sopas frías son un aliado perfecto para cuando queremos comer algo fresquito y ligero. Además, al ser frías, muchos de los alimentos que se utilizan son crudos, por lo que nos beneficiamos de todas sus enzimas y vitaminas. Más allá del tradicional gazpacho andaluz o la vichyssoise francesa podemos intentar hacer otros tipos de sopas. De hecho, parece que en cada país existe una sopa fría característica; mira este artículo por inspiración!

También puedes utilizar la creatividad en la cocina y añadir ingredientes sorpresa a recetas tradicionales. ¡Nosotros intentamos hacer un gazpacho de remolacha y nos quedó buenísimo! Puedes ver la receta aquí.

 

Gazpacho de remolacha

4. Frutas de verano

Sandía.

 

El verano es una época en la que tenemos una gran variedad de frutas de temporada, que son refrescantes y de colores vivos. ¡Qué gozo hacen las estanterías de nuestras tiendas en verano! El grado de intensidad del color de las frutas indica su efecto antioxidante.

  • Frutos rojos: Las fresas son las primeras en llegar, seguidas de las cerezas. Un mes más tarde llegan los arándanos, las frambuesas y ya en pleno agosto llegan las moras. Todas estas frutas son destacables por su poder antioxidante, a raíz de sus pigmentos de color rojo intenso, que ayuda a nuestro sistema inmunitario. También son ricas en vitamina C. Te explicamos todos sus beneficios en nuestro artículo Todo lo que debes saber sobre los frutos del bosque.
  • Albaricoques: los albaricoques están disponibles todo el verano, hasta septiembre. Son ricos en potasio y, por su color amarillo y naranja, contienen carotenos, que se convertirán en vitamina A.
  • Melocotones y nectarinas: los melocotones y nectarinas llevan vitamina C, especialmente las nectarinas, y también tienen muchos carotenos.
  • Melón y sandía: el melón y la sandía nos refrescan todo el verano. Ambos son ricos en agua y contienen potasio y antioxidantes.
  • Ciruelas: en junio llegan las ciruelas. Tenemos color rojo, amarillo y morado. Son una fuente importante de fibra reguladora del tránsito intestinal. También son ricas en potasio. Las moradas en particular contienen unos pigmentos llamados antocianinas que poseen un alto poder antioxidante y antiséptico.

Nota importante: cuando compres fruta que sea ecológica, especialmente los frutos rojos que tienen mucha carga de pesticidas. En las tiendas Molsa vendemos fruta y verdura 100% ecológica.

5. Smoothies

 

¡En Molsa nos encantan los smoothies! Y es que nos dan la oportunidad de poner muchos nutrientes en un solo vaso a la vez que nos refrescamos e hidratamos con fruta.

Aquí te dejamos una receta de smoothie hecha con arándanos y plátano, sésamo y spirulina. Es muy buena, ¡te animamos a probarla!

Super Smoothie amb spirulina, sèsam i nabius

En nuestro Instagram en unos días empezaremos a colgar recetas ilustradas de smoothies que seguro que te sorprenderán. ¿Nos sigues? Si no nos sigues, ¡síguenos ahora y no te pierdas nada!

6. Helados naturales

¿Qué te parecería poder disfrutar de helados 100% naturales cremosos y dulces pero libres de lácteos y sin azúcar? ¿Suena bien? ¡Pues lo mejor es que son facilísimos de hacer! Te explicamos todos los trucos y los pasos para realizar en nuestro artículo Haz tus propios helados 100% naturales en casa

 

Haz tus propios helados 100% naturales en casa

 

¡En Molsa encontrarás todos los ingredientes bio para que pases un verano refrescante y muy saludable!