Esta temporada no podemos hacer calçotada con amigas y amigos como de costumbre pero ¡los podemos hacer en casa al horno! Quedan muy buenos y son fáciles de hacer. Lo más laborioso es limpiarlos pero con un poco de paciencia se consigue hacer bien. Un manojo de 25 calçots ecológicos se tarda unos 15 minutos a limpiar.

Ingredientes:

Calçots ecológicos de Valls, procedentes  de la cooperativa Hortec. Foto tirada al almacén de Molsa Online (Rubí).

 

Preparación:

  1. Limpia los calçots. Como hemos comentado venden muy sucios! Si los vaya a comprar a alguna de nuestras tiendas ponerlos dentro de una de nuestras bolsas compostables para que la arenilla quede dentro y no lo ensucie todo cuando llegues a casa. Si los compras en Molsa Online ya vendrán dentro de una bolsa compostable 😊
  2. Corta las puntas y saca la primera capa de piel.
  3. Hornea los calçots durante 15 min. a 200º, calor arriba y abajo, con el horno precalentado.
  4. Dejar enfriar un poco y ¡disfruta con una buena salsa romesco!  La que tenemos nosotros es de la marca Hortus Aprodiscae hecha en Montblanc.

 

Calçots ecológicos siendo limpiados dentro de un poco llena de agua.

 

Calçots ecológicos limpios y con las puntas cortadas.

 

Calçots ecológicos dentro del horno.

 

Calçots al horno ecológicos listos para comer, con un tazón de salsa romesco y con un carrito Molsa de fondo.

 

Salsa romesco ecológica de la marca Hortus, disponible en las tiendas Molsa y Molsa Online.

 

Origen nuestros calçots ecológicos

No podemos garantizar que el origen del calçots que tenemos en las tiendas Molsa sea siempre el mismo y en todas las tiendas pero los que tenemos ahora mismo en la tienda online son de Valls, cultivados por el agricultor Josep Figueres, miembro de la Cooperativa Hortec.

Josep tiene 16 hectáreas de terreno y durante una temporada normal (sin pandemia) produce 60.000 calçots entre los meses de enero y abril. El calçot necesita de temperaturas frías para prosperar y un riego habitual.

Josep tiene diez trabajadores, con los que trabaja codo a codo cultivando la tierra. Para él es fundamental trabajar con armonía con la naturaleza y poder ofrecer un producto bio. En palabras suyas, «trabajar la tierra con prácticas de agricultura ecológica es la única manera de poder crear un producto de verdadera calidad y a la vez respetuoso con el medio ambiente».

Valls es conocido por tener los mejores calçots del país, ya que es allí de donde son originarios. Fue en Valls donde el labrador Xat de Benaiges descubrió que si dejaba una cebolla bajo tierra salía un calçot.

 

Josep Figueres, miembro de la cooperativa Hortec, con un manojo de calçots ecológicos en la mano.